domingo, 19 de septiembre de 2010

Toque, y verá que es de verdad



Esto iba en serio, te dijo un día la vida,
no te enteraste de nada, no hubo un aviso,
la que hemos liado, menuda movida,
un golpe seco, te pillo de improviso.

Maldita sea, que difícil es intentar hacer poesía con Nacho y Leo cerca tocando el encéfalo, sigue solo un poco, un poco más...

Lo que provoca tal situación y cito textual:
¿Donde he perdido la razón y donde hallaré la idiotez?
no es mi ánimo ponerme sentimental,
nada más lejano, pardíez

¿Hay en el mundo gente maravillosa?
Si señora, pero también hacen de vientre,
lo cual le quita mucha gracia a la cosa,
a ver como acabo, a si, salitre

Hay asuntos que no puedo dejar pasar
como la palabra miércoles,
además de esdrújula e impar,
lo siento, me da ardores

¿Perdone tiene hora?
¿Es usted el último de la cola?
Nino Bravo mola
Odio el helado de mora
También el de cola
Si tengo una hurona se llamará Cora
¡Vivan las esporas!

Pues eso, donde quedan las ideas cruzadas, los ¡ostias que bueno! y lo de ¡Joder como mola!, no intento ser surrealista, ya que para llegar a serlo, no hay nada como desearlo, así que ¡Aupa Athletic!, buenas noches jovenes, menuda marcha me llevan...

- ¿Que va a ser?
- Me apetecía una de esterotipos, póngame cuarto y mitad de moderno barcelonés con gafas de pasta... ¿los tiene frescos?
- Recién traídos señora, me vienen hasta con aurículares Senheisser y todo...
- Perfecto, y póngame también medio de poligonero desencantado con la vida, ¿los tiene drogados o los despacha ya limpios?
- Como usted quiera Señora, si quiere les pongo un par de pastillitas para que le vayan mejor...¿que va a hacer con ellos?, ¿los quiere para guiso o para freir?
- Para guiso seguramente, que este fin de semana me viene el cuñado con la mujer, y yo creo que cuando viene están dos días sin comer, comen como limas, además de tener la gracia en el culo...
- Aquí los tiene, ¿algo más?
- Mmmmm, a ver que piense..., no tendrá algo de poeta de blog, es que ha salido hablando hoy la Susana Griso en las noticias y decía que se han puesto de moda...
- Ultimamente lo piden mucho, ¿como se llama usted?
- Cuneta
- Mire Cuneta, aquí los tengo que los baja mi primo del pueblo, le dan un resultado estupendo, solo tiene que darle un poquito de espacio entre la pantalla y el teclado, lo calienta usted un poquito con café, y ya verá como crece, en una hora el ego no le llegará al techo, y todo el mundo que se lo ha llevado luego han acabado muy contentos....


Il faut bon, le soleil sur le pont...je regarde les gitans....

lunes, 28 de junio de 2010

¿Por qué no?



Vaya, quizás la palabra anda esquiva,
la verdad se nos antoja lejana y decisiva,
Mil estímulos, ¿donde estará el camino?,
nadie te explica el porque de todo este desatino

Miro al pasado cuando la vigilia me ahoga,
risas olvidadas que cuelgan de una soga,
sabemos de sobra que no hay razones,
que lo que debemos, es echarle cojones

Este soneto mierdoso es solo una vía de escape
rimaré fácil, ¿que os parece rape?
miro delante y nada más veo,
un cartel de Saratoga, no es lo mismo sin Leo

Señores son ustedes grandes tipos,
no estoy beodo, aunque tenga hipo,
mi diafragma en clave de re,
me transporta a noches, de largos cafés

El café, volvemos a lo mismo,
que obsesión, ¡que paroxismo!
uy lo siento, no me he presentado,
soy el tipo que da todo por sentado

Doy por sentado que Cristo
esta en un bar de Santa Mónica,
viendo a un tipo de trazo arisco,
tocar guitarra y armónica

De la silla me he levantado
para ver si queda helado,
de macadamia es el ansiado,
y la inspiración se ha evaporado,
¡diantres! estoy haciendo rimas con ado,
el Gongora del Siglo XXI ha resucitado,
podría seguir para siempre, que osado,
decir que prefiero la carne al pescado,
alguna chorrada sobre los hados
y vanalidades con descaro,
aunque creo que se merecen algo mas elaborado,
ya que con Serrat y Sabina me he criado,
Cohen, Battiato y Serrano me han consumado,
y yo se que ellos, me han perdonado.

Seguimos en ello, ¿por donde iba?
a si, lo de la verdad esquiva,
como me gusta la filosofía de bar,
¿cuanto quiere señora? ¿se lo pongo para llevar?

He de confesarme, lo siento
ultimamente se me aleja el tiento,
me perdonarán si les miento,
tanta chorrada, me deja sin aliento.

Allá va la republicana, ondeando libertad,
anacrónico, si, pero obviedad,
¡camarero!, otro Manhattan por piedad,
que disparate, que vulgaridad.

Como nos gusta pedir ese combinado,
que ni conocemos, ni hemos probado,
nos gusta parecer interesantes,
aunque seamos feo, y estomagantes.

Creo que me quiero sacar la chorra,
decía Miguel Rellán,
una salida de la habitual modorra
¡chúpate esa Kant!

Hijos orgullosos del primate,
si señor, no me mire así, no digo ningún disparate,
ha visto a su hijo en el escaparate,
si ese, el que hace karate.

San Pedro colega, ya has bebido bastante,
y no discutiré otra vez lo mismo,
ya estas otra vez dando el cante,
nadie quiere ver tu demostración de escapismo.

Habrá que ir recogiendo,
que esta gente tendrá cosas que hacer,
agarra la chaqueta y vamos yendo,
el taxi lo pagas tu, no tengo euros en mi haber




lunes, 21 de junio de 2010

Brindo por:


Que vuestros anhelos se conviertan en hechos

Que las mujeres no se operen los pechos

Que el monte se cubra con helechos

Que en el mar vivan los berberechos

Que la tierra despierte de su barbecho

Que del camino ya no quede un trecho

Que vuestra felicidad no conozca techo

Que la comida os de buen provecho

Que salgáis del túnel estrecho

Que en buena compañía halléis vuestro lecho

Que nada en la vida deis por hecho

Y que sea feliz quien os ha hecho

miércoles, 24 de febrero de 2010

La tarde anterior




Dicen las personas a las que les gusta hablar del amor que solo los que liberan su mente y se dejan llevar por las mil historias y sentimientos que cruzan el aire alcanzarán a sentir la turbina, la caida y la quimera de la que tanto nos han hablado. Aquella para la cual nos han preparado desde pequeños, la que anhelamos y la que tan pocos consiguen.


James pidió a Diós una imperfección en aquella mujer, porque sintiendo tanto amor como sentía moriría cualquier noche suplicando por una sonrisa. Piedad por favor, piedad...


La tarde anterior, James se sentó en un parque y mientras disfrutaba de un cigarrillo light observó a dos amantes furtivos, una mujer y un hombre rondando los dos los setenta años jugando a ser adolescentes y besándose de forma obscena para todo aquel que no sepa entender nada más allá de su propia mirada.


Cálido y extraño, natural y vehemente aquel beso mal visto dejó a James en un estado extraño de duda, ya que por un lado algo le obligaba a pensar que aquello estaba mal pero no podía evitar sonreir y subir el volumen de su reproductor Mp3 buscando una inexistente canción de amor.


Dió la última calada a su Marlboro y miró alrededor suyo, la vida parecía que nos regalaba un día más mientras los sueños y los fracasos de las almas allí congregadas no se permitían el lujo de pisar el pedal de freno, así que decidió tomar un ejemplo: no uno de esos que te dicen las personas mayores cuando eres adolescente, sino uno de los que quedan escritos a sangre y fuego en el subconsciente mas marcado y volador de nuestra alma.


James se fué, caminó durante unas horas por la ciudad convencido de que hoy era el día y el, aquel que reunía el valor suficiente para hacer lo que debía.


Nunca sabrá esa pareja lo que dejo marcada la vida de nuestro joven, nunca sabrán que su amor hiriente anidado en un alejado ocaso marcó huella en un tipo sencillo que un día supo leer aquellas señales que la vida burlona tiende a mandarnos.


James sonrió, se encendió otro Malrboro y desde ese momento supo que las cosas irían bien.


miércoles, 17 de febrero de 2010

Lo anacrónico de ser libre



Cándida tiene setenta y ocho años y es feliz, hoy como tantos otros días se encuentra sufriendo la atribulada línea uno del metro de Madrid con el objetivo de dirigirse a casa de su amiga Asunción, con quién compartirá divertidos chascarrillos bañados en Anís del mono.


La miro de soslayo sin retenerla, parece uno más en esta marea humana de cientos de miradas confusas y esquivas mientras el sonido molesto de un perroflauta vociferando una negada demanda de limosna perturba el solemne ambiente de esta mañana cualquiera.


Allí está y yo aún no lo sé, solo y adormilado observo el escote de una hermosa y joven lectora mientras intento disfrazar mi cara de poeta concentrado, pensando en altos conceptos alejados de mi alrededor. De repente, el tren y se para y la señorita advierte que ha llegado a su destino, y yo, lento como soy para todo lo importante no consigo retirar mi falsa mirada llevándome de regalo una amonestación en forma de despreciante gesto.


Avergonzado por tal desenmascarada, miro al suelo contraído no sin antes percatarme de algo fascinante. Veo una luz que empieza a brillar en la oscuridad de los tuneles, algo resalta limpio y libre entre el mar de brumas...


...Allí estaba ella, extrayendo de la bolsa de un supermercado cualquiera un polvorón, un denso y navideño polvorón que acto seguido, transporto a su boca dejándome sumido en un encantamiento del que me costaría despertar. Ella, Cándida, había dado un paso al frente cuando de hablar de libertad se trataba, había roto los axiomas cobardes en los que nos refugiamos los idiotas y me había enseñado, esa misma mañana, que comerse un par de polvorones en el metro en mitad del mes de febrero era un gesto tan grande por aquello que nos gusta etiquetar como libertad como mil revoluciones antaño fracasados...


Yo aún no se si soy capaz de entenderlo en toda su extensión, pero lo que si se, es que esta noche cuando me abandone al reconfortante sueño, lo haré con una sonrisa en la boca

lunes, 1 de febrero de 2010

Pongamos que hablo no de tí



Son las 07:16 de la mañana y una noche más, el sueño hace efectiva una orden de alejamiento hace tiempo dictada.


Solo me queda la contemplación de la ausencia y mirar atónito una criatura noble e inocente que desde hace unos días explora incansable nuestro salón (y defeca allí donde le parezca conveniente), me estoy refiriendo sin duda a ese pequeño roedor llamado Toquerito, Sauron para unos pocos y "me cago en su puta madre el puto conejo las pelotas que me ha cagado encima del pijama nuevo" para otros.

Allí está, serio, alerta, impertérrito ante lo desconocido, sacado de su habitat como el africano reclutado para las trirremes romanas y sabiendo que a de dormir lo menos posible para sobrevivir a unos tiranos que intentan domar su noble espíritu a base de caricias y pienso de oferta.

El sabe quienes somos, sabe aprovecharse de ello y maldita sea, que levante la mano a quien no se le encoge el alma cuando semejante criatura de Diós te mira a un palmo de tu cara y te olisquea el cuello. Somos idiotas, débiles y pusilánimes y el consciente en todo momento, y actúa en consecuencia.


Allí estas amigo, te miro a traves de una jaula de la que no me atrevo a liberarte, no quiero ver en tus ojos el valor que me falta ni quiero pensar en lo que haría si tuviera tu determinación, solo te observo, tus patas apoyadas en los barrotes y tu mirada intensa, clamando clemencia para que yo solo mueva mi mano y tu seas libre.



No amigo, me gustaría que estuvieras en tu campo, o donde coño vivan los conejos, pastando libremente mientras copulas con hermosas congéneres pero esta noche no, esta noche como tantas otras me iré a dormir acompañado de todos los miedos que hacen que esté a una hora como esta sentado delante del ordenador.


Este asalto es mío, amigo, pero se quien ha forjado los anales de esta victoria, y el día que te vea erguirte orgulloso, sonreiré discreto mientras me arrodilló en tu honor.


Buena suerte compadre, se que no la necesitarás.

jueves, 28 de enero de 2010

Hablemos en serio



Decía el Power Ranger azul que la vida es aquello que pasa mientras los demás se dedican a tumbarse en cálidos lechos con personas físicamente de su agrado y sonríen cuando ven a traves del espejo retrovisor de su deportivo nuevo un coche cualitativamente inferior...


En cierta medida, puede ser que tenga razón, aunque no deberíamos tomar como referencia a un personaje juvenil de los noventa, ni una referencia basada en la primera estupidez que a un idiota se le pasa por la cabeza. Es por ello que hoy, y sin olvidar en un presente cercano un ansiado retorno a la prosa poética he decidido que voy a hablar de la cohesión existencial entre la vida y la felicidad inventándome demenciales referencias venidas del lugar mas ignoto que hay entre mi dedo meñique y mi colon.


La felicidad parte de premisas falsas, como decía Spiderman en el especial navidad de mil novecientos ochenta y cinco, solo hay un camino que puede dirigirnos a este fin tan ansiado como desconocido del que se viene hablando en corrillos desde tiempos inmemoriables, y ese camino no es otro que el café.


Si amigos, me habeís oido bien, no vamos a entrar en discusiones vanas con causalidades metafísicas (me gustaría pensar que al menos el cinco por ciento de los que usan este termino entienden lo que significa (yo entre ellos)), ni vamos a gloríficar absurdos conceptos como el amor, los amigos o posesiones materiales... para que te sirve una casa si cuando estas en ella no tienes a quien odiar y para que quieres amar a alguien si a esa persona no le gusta tu aliento cuando te acabas de beber un expresso.


El café es el inicio y el final, es motivador de vida y noble dador de energía, me gustaría pensar en cuantos inutiles y admirados proyectos ha sido parte determinante esa clarividencia que la maravillosa cafeína otorga a nuestros ojos y a nuestra conciencia.


Un día, hace ya mucho tiempo, vi a un buen tipo, creo que se llamaba Enrique, sufrir el miedo de acercarse al abismo de la muerte por una excesiva ingesta de cafeína tratada, desde ese día y habiendo asimilado el porque de la felicidad hoy nos otorga su felicidad ascendente en largas diatribas inolvidables. Sonrie, y nosotros que le conocemos, podemos obviar la idiota sensación de desamparo que reina en los demás presentes cuando esa mueca extraña se refleja en su rostro. Sabemos porque, y lo entendemos. Otra taza por favor.


En fin, como dijo Michael Crichton mientras tomaba un café conmigo en aquella soleada tarde de Nueva York de mil novecientos noventa y dos:


- Idiotas, son todos idiotas...


sábado, 16 de enero de 2010

Citroen ZX Reflex "Pequeño" Agosto 2007-Enero 2010



Hace cinco minutos estaba empujando un coche azul, para subirlo a una desvencijada grúa mientras sentía que una parte de mí se iba a ir a sabe díos donde montada como un trofeo de otro tiempo, como el viejo indio que se retira a las montañas a morir porque no es util...


Pequeño lo apodo mi querida hermana, pero creedme que pequeño no era, no fue pequeño cuando fue capaz de cumplir los sueños de un joven que doce años atras buscaba ese coche lustroso y nuevo recorrer las avenidas de la ciudad que le vío nacer, no fue pequeño cuando en volandas nos llevo a ver un concierto lejano de música de otro tiempo y no fue pequeño cuando me hizo sentir que el mundo era mas accesible por un concepto, no por un equipamiento o por una necesidad de mostrar fuerza cuando te carcomen las debilidades...


El pobre pasó frío, viento lluvia e incluso la eterna idiotez del hombre, capaz de golpear sin razón objetos que no son tuyos, y sobre todo sufrió la ilusión sustituyendo la experiencia y el no distinguir un aceite concreto del agua del manantial...


Ahora pienso que está surcando las avenidas de otra ciudad en la que los niños ya no sueñan con el, ya nadie mira sus formas y nadie piensa que vale, solo este idiota apenado, postrado al teclado aliviador sabe que el marcha, orgulloso como ninguno, a un descanso merecido...


No me enorgullezco de decir que ahora una lágrima recorre mi mejilla, y vosotros me direis, venga tío solo era un coche...


...no me jodas, no era un coche, era mi coche..., era el pequeño...