
Seguramente estas palabras que leereis a continuación nos sean mas que intentos banales y penosos de acercarme subconsciente y desastrosamente al talento compositivo de dos grandes de la música como Francis Cabrel y Leonard Cohen..., impresionado y descompuesto me han dejado estos dos tipejos al coger la tranquilidad que arreciaba en mi vida en estos últimos días y repasar con ella las gotas de sudor de su mesa de estudio...
Libre me gustaría hallarme de tantas molestas y placenteras inquietudes, poder centrar mi consciencia solo en aquellas cosas que me sean netamentente beneficiosas, pero hoy las bastardas musas del arte han decidido que un espectador ojoplático debía perecer moribundo ante el frio cristal del monitor...dejándose sentido y existencia, moral y vigilia, en la perdida y calurosa noche del despierto...
...maldita sea, una vez mas, insomne, me hallo escribiendo la misma mierda en el mismo blog, me repito como el ajo arriero, sea lo que cojones sea el ajo arriero...(me parece una expresión culinaria con mucho potencial...)...son las dos y cuarenta y cuatro de la madrugada, hace calor y ahora me doy cuenta que Leonard, Francis e Ignatius no son buenos amigos en estetas etapas de estudio...
El rápido fluir de mis dedos sobre el teclado relajan esta atribulada conciencia mientras el señor Cohen sigue emperrado en destrozar el modulador de bajos de mis queridos altavoces..., todo va mejor..., todo empieza a fluir..., Leo me dice "Everybody knows" y yo empiezo a sentir cierto peso sobre mis pupilas...todo comienza a ponerse en su sitio...., ven sueño ven...., te necesito tanto...
Seguramente estareis pensando queridos amigos, que estoy escribiendo la misma bazofia aburrida y recargada de siempre, hablando siempre sobre el sueño y mis noches vigilantes, pero ahora que mi mente se empieza a nublar gracias al eterno Morfeo, os quiero decir que lo que escribo siempre, hoy me esta sentando como nunca...
Hoy esta siendo un gran día, un jodidamente extraño y gran día....