domingo, 30 de noviembre de 2008

Madre, de mayor quiero ser friki



Merodeando por los sinuosos resquicios de los lugares olvidados de mi habitación en busca de lejanas miniaturas no he podido evadir una bonita ola de recuerdos que me han acompañado hasta el momento de plasmar estas letras aqui...


Recordaba sonriente, la ilusión con la que pintaba y montaba miniaturas y como los informes de batalla de la revista podían alterar mi adolescente consciencia, haciendome soñar con largas y épicas batallas en las que mi ejercito combatía ferozmente.


Hasta que he tenido veinte largos años no he podido jugar una batalla con nadie, a pesar del patrimonio del que disponía, y por ello esta nostalgia gatuna me recuerda la suerte que tiene aquella persona que encuentra algo en la vida que le haga volcar su pasión. En mi caso, y tomando un estereotipo pronunciado una vez por el señor Josemi, es matar orcos..., ya sea en una mesa llena de brillantes miniaturas, en las lejanas tierras de Faerun o en las nebulosas ensoñaciones de las ciudades Lovecraftianas...


La fantasía no es el apuesto heroe que clava su espada en el funesto villano, sino los momentos que pasamos disfrutando de lo que nos encanta hacer...


Ala, me voy a currar...que pereza...

1 comentario:

Tim dijo...

Yum... He ahí la respuesta a la pregunta de por qué los frikis poseemos, en mayor o menor medida, un cierto sindrome de diógenes; Pues por qué no hay nada más agradable que encontrar un resto de otro tiempo del que apenas te acordabas y que te despierta sentimientos largo tiempo relegados al olvido.

Interesante este post, yo también he tenido un domingo de recordar otros tiempos, personas y sentimientos... ¿No resulta fascinante que haya personas a quienes vemos todos los días y que si dejamos de verlas un mes y nos las encontramos por la calle serán un desconocido más, mientras que hay otras que incluso aunque no hayamos entablado contacto con ellas desde hace años, si vuelven de visita a nuestra vida parece que la hubieramos visto por última vez ayer? Francamente curioso...