domingo, 30 de noviembre de 2008

Tengo el cuello como el de un Playmobil almidonado



Decía (escribir aqui el nombre de algun intelectual del siglo XX, Oscar Wilde por ejemplo) que la estupidez humana va a ser lo que nos conduzca a nuestro ineludible apocalipsis, la estupidez como forma de afrontar el paso por los años de existencia que a cada persona nos toca en este mundo tan lleno de celulas y cromosomas...(que los biologos y los metafísicos perdonen mi ignorancia en estos campos del vasto conocimiento sobre los cuales he demostrado no tener ni puta idea en apenas dos lineas).


Las personas pasan por el mundo preocupadas por llegar a fin de mes, porque otro humano al que amas (la idiosincracia de este concepto daría para un blog entero de discusión) no te hace ni caso o porque tu jefe es un crápula que ha decidido que tu eres el mas pringado de tu santa empresa (cosa que se cree el 95% de los empleados, las cuentas no salen). Hasta ahí, creo que todos de acuerdo..., el problema llega cuando la ausencia absoluta de empatía provoca que todas aquellas cosas que te joden que te hagan y sobre las que protestas airosamente, las llevas tu a cabo sin ningún tipo de miramiento ni planteamiento de cambio.


Ayer a la mañana un tipo emocionalmente sano, pero empaticamente pútrido se dedico a meter prisa inmisericordemente a una joven mientras aparcaba en claro lucimiento de su "L", para posteriormente dejar el coche con las luces de emergencia parado en mitad de una carretera de único sentido y un único carril con el innoble objetivo de entrar a un bar a por una caja de encurtidos y de paso charlas con los presentes. Los demás conductores, como es lógico reaccionamos abocinando al idiota a lo que el vehemente, respondió con un condundente corte de mangas.


Es una pena que la sociedad continue camino de un depresivo apocalipsis por culpa de tipos como este, tipos que se creen unos luchadores merecedores de mucho mas de lo que tienen y lo que habría que darles en una buena mano de hostias.


...en fin...

2 comentarios:

Aitor Etxabe dijo...

Me pregunto como se le hubiera quedado la cara al tipo si en vez una dulce joven(queremos pensar que lo era...y no un terrible orco)hubiera aparecido un friki de dos metros dispuesto a meterle el volante hasta el fondo de todo su ser.

Tim dijo...

xD Es un excelente planteamiento, Joe, Espero estar presente si se da el caso.