El sabado pasado mientras estabamos currando en el hotel el gran Javi, sabio y venerable haya donde los haya, pronuncio unas palabras que realmente me dejaron dando vueltas al cerebro mientras servia "barceloscola" y "gintonis poco cargados que la mujer me controla"...
Las palabras concretas fueron:
- !Putas viejas que asco me dan masticando!
Lo que en principio se tornaba como un escaso respeto por la tercera edad de Javi se torno en una razón exagerada, ya que me acerque a la mesa de mi compañero y me encontre ante el repugnante espectaculo de una señora de unos ochenta años masticando el pastel de bacon y patatas con un desprecio absoluto a las otras 11 personas que poblaban aquella mesa, con la boca abierta y una expresión conjunta de gula y amargor que ponía los pelos como escarpias.
Vaya por delante, que si una persona tiene problemas para comer, como ha sido el caso de algun familiar , se respeta, y aunque en un momento dado tu estomago pueda bailar mas de la cuenta no se dice nada, que no es culpa suya.
Hasta ahí todo normal...
Pero ese no era el caso, esta señora comía así porque le daba la gana y porque se la sudaba lo que pensase todo el mundo..., sus ganas de dar asco estaban tremendamente por encima de la cortesia o la empatia mas básica exigible a un ser humano...
en fin...
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