
James arrastraba por nombre
su madre inglesa convencida
el ínclito y tranquilo hombre
llevaba bien su rutina
Una mañana despertó,
sintiendo que algo faltaba
con estupor se acongojó
al ver lo que ya no estaba
Miro dentro, no en su corazón
tampoco en su arima dormida
vio que faltaba su timón
¡Que dolor!¡Que absurda estampida!
Había perdido su cetro,
su bastón no le acompañó
no andaba cerca del medio metro
pero era suya ¡Que mal sueño!
Aquello le importaba mas que un carajo
no le gustaba la idea
de ser hombre sin badajo
prefería una gonorrea
Busco y busco despesperado
en mil esquinas y cajones
mas ante una negativa se vió plantado
que harían sin mastil sus cojones
Empezó a reflexionar angustiado
sobre lo que ayer aconteció
recordaba un día mundano
hasta que un echo le enmudeció
En un pensamiento infame
llegando a casa la vispera
no puede ser que tanto me escame
el haber deseado una compañera
Recuerda sus palabras exactas:
¡Que aburrimiento, que sopor!
¡Que aburrimiento, que sopor!
necesito salir de esta carpa
que es mi vida sin fricción
Tanto deseo pueril
fue al fin escuchado
por algún dios no esteril
al ruego planteado
Ahora James no desea concubina
ni siquiera algo frugal
solo una reaparición repentina
de su estructura genital
3 comentarios:
¡Al César lo que es del César!
¿Se plantea Su Kobrísima acaso una trilogía?
xDD Totalmente Genial. Si resulta una trilogía, que sea de cinco tomos, por favor.
poesias genitales...mis favoritas!
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