martes, 16 de diciembre de 2008

La base genética de las cosas


Cierto es que en estas fechas tenía abandonada mi bitacora, así que en que mejor momento que esta tardía e insomne madrugada, víspera de batalla warhammera para plasmar aqui dos vivencias que en estos últimos 5 días me han servido para asimilar la mejor y la peor cara de estos a los que nos llamamos seres humanos....


Como en las malas noticias, voy a empezar por la mala, experiencia que en el momento de vivirla significó en mi alma un halo de descomunal compasión a lo que espera en la vida a ciertas personas.


El domingo a la tarde, circulaba una fría brisa por la villa cuando salí de casa dispuesto a inmiscuirme en una gran masa gregaria de personas, que sin ninguna expectativa de enriquecimiento, económico o espiritual, se tirán dos horas en un estadio desvencijandose la garganta para aprobar o ajusticiar a un grupo de veintidos tios que tienen como objetivo introducir un esférico en una portería. Lo que es lo mismo, fui a San Mames.


Escrito así, el padre de ET podría pensar somos una raza inferior y primitiva......ehem...a lo que iba...


Me encontraba ataviado con la camiseta del equipo rival debido unas avenencias familiares muy apegadas a la bella tierra asturiana, lo que para el 99% de las personas resulta una divertida anecdota merecedora de divertidas chanzas humorísticas basadas en el buen rollo y la composición de una tarde sana y divertida de deporte y emoción, para otras personas son un motivo para insultar y amenazar a una persona a la que conoces de nada.


Desde mi casa al estadio, que habrá siendo generoso, unos 300 metros, fui amenazado e increpado en tres ocasiones siendo la mas divertida la tercera en la que un joven de unos veinte años, me dijo desde la lejanía de unos diez metros y la comodidad de sentirse rodeado de otros diez oriundos: "¡Te voy a cascar!. A lo que yo no pude responder mas que con una mirada de incredulidad absoluta.


Pena de verdad, alberga mi conciencia, ante semejante demostración de berzotismo concentrado en apenas 75 kilos de carne, calcio y agua.....y por supuesto no puedo dejar de agradecer al gran número de personas que han aportado en mayor o menor medida su grano de arena a evitar que lo único que yo tenga en común con tal personaje sea que los dos respiramos...


Porque los idiotas también respiran ¿no?.


..dudas genéticas a estas horas...no me asalteis y no dejeis que el padre de ET llegue hasta aqui, cambiarle las señalizaciones del ciberespacio y que acabe en Marte, que aunque hace el mismo calor que en Madrid en verano y nadie te roba el makuto...


...en fin, sigamos que el sueño y los Emperor estan empezando a hacer mella...


El viernes dormí en una de esas habitaciones que tantas veces he vendido (es curioso como no percibes la fluctuabilidad de un hotel hasta que trabajas en uno) para poder estar a punto para aprender a realizar la auditoría del hotel. Ello debío de resultar premonitorio para este cansado y humilde escriba, ya que un par de horas mas tarde de haberme escapado del tedioso estudio contable, la vida me regaló un aprendizaje del que desde aqui prometo no olvidarme nunca. La historia fue la siguiente:


Me encontraba en el interior de mi amado vehiculo, hablando con Nagore por el celular y enviando al Citroen la orden de arrancarse, a lo que el mismo se negaba de forma insidiosa. Mi interlocutora me estaba poniendo al día sobre aciagos acontecimientos ocurridos con un miembro de la asociación, lo que unido al cansancio de poco reparador reposo y a la negativa del vehiculo conformaban mi humor como algo alejado del ideal bíblico (que no episcopal).


En ese tenso momento, un hombre centrado en la veintena ataviado con chandal y un carro de la compra, golpeo el cristal de la puerta, a lo que respondí de forma desairosa mandandole literalmente a la mierda.


Al poco, la conversación con Nagore terminó, y el "pequeño" seguía impio en su postura de no hacerme ni puto caso. A lo que, en esa postura tan viril, salí del coche y abrí el capó, y observé con cara de saber algo de mecánica el complicado entramado de cables, depositos y tubos que ante mi se mostraba.


Mi sorpresa fue enorme cuando a los pocos segundos de encontrarme en esa complicada situación, aparece el joven anteriormente citado y me da una serie de consejos sobre como hacer que el coche arranque...


- Deberías comprobar que tenga gasolina, y si no es eso, mira el agua del radiador, es posible que por el frío no arranque bien. Al mío le pasa algo parecido.


Absolutamente absorto, me introduje en el vehiculo y segui caso de su sabio consejo, el coche arrancó y yo salí del mismo con la intención de disculparme por mi memez crónica y expresarle un profundo agradecimiento por su vital ayuda.


Grande fue mi asombro, cuando salí del vehiculo y mi salvador no estaba, se había ido sin darme la posibilidad de agradecerle que había salvado tanto el añejo motor de mi vehiculo como el oscuro destino al que mi espiritu se acercaba en estos últimos días.


Amigo, no se si volveré a verte, pero ese día me impartiste con maestría una sabia lección que prometo no olvidar jamas. No puedo sino expresartelo una y mil veces:


GRACIAS


Gracias, porque con ese gesto tan sencillo de devolver un mal gesto con un ofrecimiento de ayuda, me has recordado que todavía queda esperanza para las personas que aunque a veces nos comportamos como autenticos malnacidos, seguimos soñando con un mundo donde tu gran legado sea el pan de cada día.


Te prometo que no lo olvidare...


2 comentarios:

Germán Gómez dijo...

Tal vez los energúmenos que te insultaron cuando bajabas al futbol Cobra tuvieron la oportunidad de darse cuenta delo que habían hecho, lo mismo que te pasó a ti con tu ayudante.

Tim dijo...

Mmm... Siempre me he planteado cómo es posible que haya personas que condicionen su felicidad o infelicidad, aunque sólo sea por unas horas, a lo que hagan unos tipos que se dedican a golpear inclementemente a una pobre esfera que no les ha hecho nada... Yo tiro dados, pero nunca dejaría que lo que saliese en estos me afectase hasta el extremo de tirarles botellas si lo hacen mal; Huelga decir que la idea de insultar a la gente que usa dados de otro color me parece de lo más irrisoria...


En cuanto a la segunda parte, Wow, K. perdiendo los estribos, curiosa visión... Pero supongo que todos lo hacemos de vez en cuando, mientras no pierdas la capacidad de reconocer tu error y aprender de él, estas anecdotas sólo te harán un poco más sabio.